
lunes, 26 de septiembre de 2011
PINTURA PARA EL NUEVO BANDERÍN DEL GRUPO JOVEN SACRAMENTAL DE GINES

martes, 20 de septiembre de 2011
historia de una restauración: El Árbol de Jesé

FICHA TÉCNICA:
Tipo de obra: Pintura.
Localización original: Iglesia de Ntra. Sra. de la Encarnación. Bormujos.
Autor: Anónimo.
Cronología: Finales del siglo XVII.
Tema: Religioso.
Técnica: Óleo.
Soporte: Tela.
Dimensiones: 203 cm. x 157 cm.
Estado de conservación: Suciedad general, polvo, ennegrecimiento de la policromía, oxidación de la policromía, bolsas en zonas concretas de la obra, moho y humedad en el reverso, etc.
Propiedad: Parroquia de Ntra. Sra. de la Encarnación. Bormujos (Sevilla).
Encargo: Realizado por Manuel Jesús Rodríguez Moreno (Párroco).
Primeramente se realizó una limpieza general de todas las superficies, para quitar la capa de polvo. El marco estaba pegado a la obra mediante un cúmulo de papel prensado y escayola de dentista. Al retirar el marco, los añadidos fueron eliminados mediante la ayuda de espátulas, por lo que el cuadro redujo de tamaño. Posteriormente se eliminaron los hongos, mediante una aspiradora y un desinfectante por el reverso de la obra.
Se realizó una limpieza química mediante cetonas y alcoholes para eliminar el barniz amarillo que poseía la obra. La capa de protección estaba muy dura por lo que se debió utilizar bisturíes para eliminar los restos del barniz industrial. Con la limpieza también retiramos los numerosos repintes que tenía la obra por todo el borde y en algunas zonas puntuales del resto del cuadro. Sobre todo en las esquinas y bordes del cuadro donde las flores eran en su mayoría inventadas.
Una vez terminado el proceso de limpieza, se bajaron las bolsas que había diseminadas por el cuadro debido al mal reentelado que se había efectuado con anterioridad a esta intervención. Mediante inyecciones de cola de conejo y con una espátula caliente se bajaron las bolsas antes de la reintegración de los estratos.
No hizo falta mucho trabajo para la reintegración de la preparación, ya que solo faltaba en lugares muy puntuales y en zonas muy reducidas ya que la cohesión de la obra era bastante buena, en cambio la reintegración de la capa de policromía era la más dura, por tener que resolver los repintes que estaban antes situados a los bordes del cuadro que se aplicaron por las pérdidas que tenía. Se llegó a la conclusión de resolver el problema mediante dos técnicas. Las grandes pérdidas que se situaba a los bordes se le aplicaría una tinta plana con guache para luego darle una vibración con rigattino, mientras que las faltas de policromía sobre el estucado nuevo se harían excluisvamente con acuarelas.
Se aplicó un barniz de acabado final, que le aportó maticidad, homogenización y protección a la obra, tras el cual se realizó la reintegración con los pigmentos al barniz para aplicarle la vibración a las tintas planas y para reintegra aquellas zonas que habían perdido la policromía, ya que con la acuarela no era posible por tener una imprimación de color minio.
Quiero darles desde estas humildes líneas mis más sinceros agradecimientos a Francisco José Álvarez Salcedo y Javier Tovar Florencio, por su ayuda y apoyo inestimable. Sin vosotros este trabajo no se hubiera acabado. Gracias